La nueva regulación incorpora un criterio de prioridad para facilitar el acceso de pequeños productores a estas ayudas y adapta las bases regionales a la posibilidad de prolongar los programas de promoción hasta nueve años en determinados mercados.
Las bodegas y productores de vino de Castilla-La Mancha cuentan con nuevas condiciones para acceder a las ayudas destinadas a promocionar sus productos en mercados de fuera de la Unión Europea. La Orden 140/2026, publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha el 8 de octubre, modifica las bases reguladoras de esta línea de apoyo e incorpora un criterio de prioridad dirigido a facilitar la participación de los pequeños productores.
La norma establece una definición concreta para este colectivo: se considera pequeño productor a quien produce, de media, menos de 1.000 hectolitros de vino por campaña vitícola. El cálculo se realiza sobre la producción media anual de cuatro campañas consecutivas, tomando como referencia las declaraciones de julio del sistema Infovi. Esta modificación se suma a las medidas de apoyo a la internacionalización del sector que Castilla-La Mancha prepara para impulsar la apertura de mercados y la modernización de las bodegas.
La modificación busca facilitar el acceso a la financiación de productores de menor dimensión. No obstante, esta consideración no supone la concesión automática de la ayuda, ya que los programas se seleccionan mediante un procedimiento de concurrencia competitiva y deben cumplir los requisitos establecidos.
Los programas de promoción podrán prolongarse hasta nueve años
Otro de los cambios recogidos en la orden afecta a la duración de los programas destinados a consolidar mercados en terceros países. El marco normativo permite que las acciones de promoción de vinos con denominación de origen protegida, indicación geográfica protegida o indicación de variedad de uva de vinificación puedan beneficiarse de hasta dos prórrogas de un máximo de tres años cada una.
De esta forma, un mismo beneficiario podrá recibir ayudas para distintos programas en un mismo mercado durante un máximo de nueve años consecutivos, dentro de las condiciones previstas en la normativa. La medida busca dar continuidad a las estrategias comerciales necesarias para consolidar la presencia de los vinos en mercados internacionales.
La orden también establece las condiciones para los programas de las convocatorias de 2027 y 2028, cuyas actuaciones podrán desarrollarse entre el 1 de marzo y el 31 de diciembre del año correspondiente.
La modificación adapta las bases de Castilla-La Mancha a los cambios introducidos en la normativa estatal de la Intervención Sectorial Vitivinícola. El objetivo es mantener las ayudas a la promoción exterior y facilitar que los productores puedan desarrollar estrategias comerciales a medio plazo, con especial atención a quienes tienen una menor dimensión productiva.













