El mercado nacional retrocede un 8,1% hasta situarse en 8,96 millones de hectolitros, mientras los vinos blancos mantienen una evolución positiva.
El consumo de vino en España vuelve a dar un paso atrás. El mercado interior se situó en 8,96 millones de hectolitros en el interanual a julio de 2026, un 8,1% menos que un año antes, según los últimos datos del INFOVI analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE).
La cifra tiene además un componente simbólico: es la primera vez desde la pandemia que el consumo aparente baja de los nueve millones de hectolitros en el acumulado de doce meses. Frente a los 9,76 millones de hectolitros registrados en julio de 2025, el mercado ha perdido alrededor de 800.000 hectolitros en un año.
La evolución supone un nuevo cambio respecto a los datos que manejaba el sector a comienzos de año. En febrero, VinosCLM recogía un consumo en torno a los 9,4 millones de hectolitros en los últimos doce meses hasta noviembre de 2025, con un descenso del 4%. Los últimos datos muestran que la corrección se ha intensificado durante los meses posteriores.
Tintos y rosados concentran la caída
El dato más llamativo aparece cuando se observa el comportamiento de los vinos según su color.
Los tintos y rosados retroceden un 14,1% en el interanual a julio, hasta situarse en unos 5,02 millones de hectolitros. En cambio, los blancos crecen un 0,9%, hasta los 3,94 millones de hectolitros. El aumento de estos últimos no compensa la caída de tintos y rosados, pero sí marca una diferencia cada vez más evidente dentro del mercado español.
El resultado es que el ajuste del consumo no se está produciendo de la misma manera en todas las categorías. Los blancos mantienen una evolución positiva, aunque muy contenida, mientras los tintos y rosados concentran prácticamente todo el retroceso registrado.
Este comportamiento ya aparecía en los datos anteriores. En junio, el consumo interanual había descendido un 7,2%, con una caída del 12,9% en tintos y rosados frente a un crecimiento del 1,2% en blancos. La actualización de julio amplía ahora esa diferencia.
El mercado vuelve a niveles próximos a los de la pandemia
El consumo aparente se encuentra todavía lejos de los niveles alcanzados antes de la pandemia. El máximo reciente se situó en febrero de 2020, con 11,1 millones de hectolitros. Un año después, en plena etapa de restricciones a la movilidad y a la hostelería, el indicador cayó hasta los 8,8 millones de hectolitros.
Los 8,96 millones de hectolitros registrados ahora quedan cerca de aquel mínimo, aunque el contexto es diferente. La caída actual no responde a las restricciones excepcionales de 2020 y 2021, sino a una evolución prolongada de la demanda que afecta al mercado español. El consumo per cápita también refleja este retroceso. Con los datos actualizados de población, se sitúa en 18,08 litros por habitante, frente a los 19,86 litros del periodo anterior.
Para un sector como el de Castilla-La Mancha, uno de los principales territorios productores de vino de España, la evolución del mercado nacional añade presión a un escenario en el que también pesan las exportaciones y el nivel de existencias. El cierre de la campaña 2025/26 dejó 33,4 millones de hectolitros de vino y mosto en existencias finales, mientras las exportaciones españolas de vino cerraron el ejercicio con un descenso del 9,4% en volumen.
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