La medida afecta a autorizaciones de nuevas plantaciones concedidas antes de 2025 y permite evitar penalizaciones si se comunica la renuncia dentro del plazo establecido.
Los viticultores que dispongan de autorizaciones de nuevas plantaciones de viñedo concedidas antes del 1 de enero de 2025 podrán renunciar a utilizarlas sin recibir la sanción administrativa prevista, siempre que comuniquen su decisión antes del 31 de diciembre de 2026 y cumplan las condiciones establecidas en la normativa.
Esta posibilidad está recogida en el Real Decreto 684/2026, publicado en el Boletín Oficial del Estado el pasado 27 de agosto, que introdujo modificaciones en el sistema de autorizaciones de plantación y replantación de viñedo.
La medida permite que los titulares de determinadas autorizaciones todavía vigentes puedan desistir de realizar nuevas plantaciones sin afrontar las penalizaciones asociadas a su incumplimiento. Su objetivo es evitar que se incorporen nuevas superficies de viñedo únicamente para no perder una autorización o eludir una sanción administrativa.
El plazo adquiere especial interés para los viticultores que hayan reconsiderado sus proyectos de plantación ante la evolución del mercado del vino o por circunstancias económicas y productivas.
Qué autorizaciones pueden acogerse a la medida
La exención de sanciones se aplica a las autorizaciones de nuevas plantaciones concedidas antes del 1 de enero de 2025 que continúen siendo válidas. Para beneficiarse, sus titulares deben comunicar a la autoridad competente su intención de no utilizar la autorización antes de que expire su vigencia y, en cualquier caso, no más tarde del 31 de diciembre de 2026.
No se trata de una renuncia automática ni de una ampliación general del plazo para plantar. Es una posibilidad específica para quienes cumplan los requisitos establecidos.
La normativa también contempla otras modificaciones relacionadas con las replantaciones, como la ampliación de su periodo de vigencia hasta ocho campañas. Sin embargo, estas disposiciones tienen condiciones diferentes y no deben confundirse con la exención de sanciones por renuncia a nuevas plantaciones.
Una medida de interés para Castilla-La Mancha
Castilla-La Mancha concentra una parte importante de las autorizaciones de nuevas plantaciones de viñedo concedidas en España. En 2026 ha recibido 653 de las 903 hectáreas autorizadas a escala nacional, lo que representa más del 72 % del total.
Aunque estas autorizaciones de 2026 no están incluidas en la medida específica de renuncia sin sanción, la cifra refleja el peso de la comunidad autónoma dentro del sistema nacional de autorizaciones. La nueva posibilidad de renuncia puede resultar útil para aquellos viticultores castellanomanchegos que dispongan de autorizaciones anteriores a 2025 todavía vigentes y hayan decidido no ejecutar las plantaciones previstas.
Los interesados deberán comprobar la situación concreta de sus autorizaciones y dirigirse al órgano competente de la Junta de Castilla-La Mancha para realizar la comunicación dentro del plazo establecido.














