Investigadores y técnicos analizan en Tomelloso nuevas estrategias para adaptar el viñedo al cambio climático sin perder calidad en los vinos.
El aumento de las temperaturas, la escasez de agua y los episodios climáticos extremos están obligando al sector vitivinícola a replantear muchas de sus prácticas tradicionales. Desde nuevas técnicas de sombreado hasta el uso de cubiertas vegetales o la recuperación de variedades minoritarias, la investigación vitícola busca ya fórmulas para ayudar al viñedo a adaptarse a un escenario cada vez más exigente.
Ese fue uno de los principales ejes de la 38ª Reunión del Grupo de Trabajo de Experimentación en Viticultura y Enología, celebrada en el IVICAM de Tomelloso y que reunió durante varios días a investigadores y especialistas de distintos centros de toda España.
Durante las sesiones técnicas se presentaron distintos estudios relacionados con el impacto del calentamiento sobre la vid, el manejo del suelo, la erosión y las estrategias para mejorar la calidad de la uva en condiciones de estrés térmico e hídrico. Entre las líneas de trabajo aparecen prácticas como el uso de cubiertas vegetales, sistemas de sombreado del viñedo o nuevas estrategias de riego más eficientes.
Menos fitosanitarios y más biodiversidad
La investigación vitivinícola también está avanzando hacia modelos más sostenibles, con proyectos centrados en la reducción de fitosanitarios, el uso de biopreparados y nuevas herramientas tecnológicas para monitorizar enfermedades y plagas.
En paralelo, varios de los trabajos expuestos pusieron el foco en la recuperación de variedades minoritarias de vid y su potencial para adaptarse mejor a las nuevas condiciones climáticas, una línea de investigación que Castilla-La Mancha viene impulsando desde hace años a través del IVICAM.
Otra de las áreas que centra actualmente buena parte de la investigación es la enología. Durante el encuentro se abordaron cuestiones relacionadas con el uso de levaduras autóctonas, alternativas al dióxido de azufre y nuevas técnicas de elaboración y conservación orientadas a mantener la calidad del vino con procesos más naturales y sostenibles.
Castilla-La Mancha, foco de investigación vitivinícola
La reunión reunió a 58 investigadores y técnicos procedentes de 16 centros de investigación nacionales, consolidando a Castilla-La Mancha como uno de los principales referentes en investigación aplicada al sector del vino.
Además de las ponencias técnicas, el programa incluyó visitas a bodegas de la zona y catas de vinos de Castilla-La Mancha para mostrar la diversidad y calidad de las elaboraciones regionales.
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