La Red VITIS-CLIMADAPT coordina a 15 comunidades autónomas en la identificación de variedades y clones de vid más resilientes.
La adaptación del viñedo español a un escenario marcado por el cambio climático se ha convertido en una de las grandes prioridades del sector. Temperaturas más altas, menor disponibilidad de agua y episodios extremos están impulsando una apuesta decidida por la investigación varietal como vía para garantizar la sostenibilidad y la competitividad del vino a medio y largo plazo.
La iniciativa se articula a través de la Red VITIS-CLIMADAPT, un proyecto colaborativo que agrupa a entidades de I+D de 15 comunidades autónomas y que coordina el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL). Según ha informado el medio Ahora León, se trata de una de las apuestas más ambiciosas a nivel nacional en materia de conservación y mejora genética de la vid.
Investigación compartida para un viñedo más resistente
La Red VITIS-CLIMADAPT comenzó su actividad en 2023 como un espacio de cooperación científica y técnica entre organismos públicos con competencias en viticultura. Su finalidad es clara: proteger el patrimonio varietal existente y generar conocimiento útil para que el sector pueda adaptarse a condiciones de mayor temperatura, menor disponibilidad hídrica y episodios climáticos extremos.
El trabajo se estructura en cuatro grandes ámbitos: la selección clonal, el estudio de variedades minoritarias y tradicionales, el desarrollo de nuevas variedades y la investigación en portainjertos. Esta visión permite abordar tanto la conservación del material vegetal como su evolución futura.
En territorios con una fuerte implantación del viñedo, como Castilla-La Mancha, este tipo de investigaciones adquieren una relevancia estratégica. La disponibilidad futura de variedades y clones mejor adaptados a la sequía, al estrés térmico o a nuevos patrones de producción será clave para mantener la competitividad y sostenibilidad del mayor viñedo del mundo.
Cifras que reflejan el alcance del proyecto
Los primeros resultados del proyecto se dieron a conocer en una jornada técnica organizada en Madrid por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), donde se puso de manifiesto la magnitud del trabajo realizado hasta el momento. En total, se han identificado 79 variedades con interés clonal, que suman cerca de 500 clones en estudio, además de más de 80 biotipos que podrían corresponder a variedades aún no catalogadas.
Dentro de este marco, Castilla y León destaca por el volumen de material analizado y certificado, lo que refuerza su papel como referencia técnica en la mejora y conservación del viñedo español.
Más conocimiento agronómico y coordinación futura
Durante el encuentro también se subrayó la necesidad de seguir ampliando el conocimiento agronómico asociado a estas variedades y clones, así como de mejorar la coordinación entre territorios para que la investigación tenga un impacto real en el campo y en la toma de decisiones de viticultores y bodegas.
La Red ya trabaja en la continuidad del proyecto, con el objetivo de consolidar una base de datos común y accesible que permita avanzar en la adaptación del viñedo español, considerando el material genético como una de las principales palancas de futuro.
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