Científicos, responsables políticos y representantes del sector analizaron en el Parlamento Europeo la relación entre vino, alimentación, hábitos de vida y consumo de alcohol.
El vino ha vuelto al debate europeo sobre salud pública. Científicos, responsables políticos y representantes del sector vitivinícola participaron el 29 de septiembre en el Parlamento Europeo en el encuentro “Debates sobre salud: ¿Puede el vino formar parte de un estilo de vida saludable?”, organizado por el Comité Europeo de Empresas Vitivinícolas (CEEV), junto al eurodiputado italiano Dario Nardella.
El encuentro se celebró mientras las instituciones europeas e internacionales están reforzando sus políticas de prevención frente al cáncer, las enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades no transmisibles. Los participantes defendieron que estas políticas tengan en cuenta no solo el consumo de determinados productos, sino también la alimentación, los hábitos sociales y el conjunto del estilo de vida.
El debate abordó la complejidad de la relación entre consumo de alcohol, alimentación y hábitos de vida, así como la necesidad de que las políticas de salud tengan en cuenta los distintos patrones de consumo y el contexto en el que se producen.

El vino dentro de un modelo de vida, no como factor aislado
Uno de los participantes fue el doctor Gianni Pes, investigador de la Universidad de Sassari y uno de los impulsores de los estudios sobre las denominadas Blue Zones, territorios conocidos por sus elevados índices de longevidad.
Pes puso como ejemplo Cerdeña, donde el vino ha formado tradicionalmente parte de la vida cotidiana, generalmente consumido con moderación y durante las comidas. Sin embargo, explicó que la longevidad no puede atribuirse a un único factor y señaló el peso de la actividad física, la alimentación tradicional, los vínculos familiares y comunitarios y la interacción social.
Por su parte, el gastroenterólogo Attilio Giacosa subrayó los límites que debe tener cualquier debate sobre vino y salud: «El consumo abusivo de alcohol es indiscutiblemente perjudicial y existen personas y circunstancias en las que no debe consumirse en absoluto», afirmó. El experto defendió además que la investigación tenga en cuenta la cantidad consumida, los patrones de consumo, la ingesta durante las comidas y el contexto general de la dieta y el estilo de vida.
La presidenta del CEEV, Marzia Varvaglione, defendió durante la jornada la moderación, la educación y la toma de decisiones informadas, y señaló que el objetivo del sector no es fomentar el consumo.
El encuentro concluyó con una llamada al diálogo entre la comunidad científica y los responsables políticos mientras Europa define sus estrategias frente al cáncer, las enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades no transmisibles.
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