La región concentra más de la mitad del vino exportado por España y busca reforzar su presencia en mercados como Brasil e India.
Castilla-La Mancha puso el foco en la calidad de sus vinos durante una cata organizada en Bruselas por el Intergrupo del Vino del Comité Europeo de las Regiones, en la que participaron distintas regiones productoras europeas.
La región mantiene un peso destacado en el comercio exterior del vino español. En 2025 alcanzó el 52,3% del volumen nacional exportado, con 14 millones de hectolitros, y el 27,5% del valor total, con una facturación superior a los 950 millones de euros.
Aunque las exportaciones españolas de vino bajaron en volumen por la menor cosecha del año anterior, crecieron un 2,2% en valor gracias al aumento de los precios medios, que subieron un 3,4%. Este dato refleja una tendencia clara, menos volumen, pero mayor valor añadido.
Internalización
La internacionalización sigue siendo uno de los grandes retos del sector. Europa continúa siendo un mercado clave para los vinos de Castilla-La Mancha, pero también se abren oportunidades en nuevos destinos vinculados a acuerdos comerciales como Mercosur, especialmente Brasil, además de India y otros países en negociación.
Castilla-La Mancha cuenta con cerca de 80.000 viticultores y 437.000 hectáreas de viñedo, lo que la sitúa como el mayor viñedo del mundo. La región produce de media 23 millones de hectolitros de vino y mosto al año, alrededor del 57% del total nacional, el 15% de la Unión Europea y el 9% mundial.
El vino tiene además un fuerte impacto económico en la comunidad, con un peso cercano al 5% del PIB regional y más de 2.000 millones de euros anuales.
En la cata participaron también regiones como Burgenland, La Rioja, Lower Austria, Murcia, Rhineland Palatinate, South Moravia y Comunidad Valenciana.















