Un blanco ecológico de una variedad autóctona de la Manchuela recuperada entre antiguos viñedos de bobal.
La recuperación de variedades tradicionales es una de las apuestas que están ayudando a ampliar el patrimonio vitivinícola de Castilla-La Mancha. Vega Tolosa Tardana es un buen ejemplo: un blanco ecológico elaborado con 100 % de una variedad blanca, minoritaria y autóctona de la Manchuela que durante años creció entre los antiguos viñedos de bobal.
Detrás de este vino se encuentra Pagos de Familia Vega Tolosa, una familia de viticultores de Casas-Ibáñez (Albacete) cuya historia se remonta a 1905. Cuatro generaciones después, la familia mantiene su vínculo con el viñedo y ha convertido la agricultura ecológica certificada y la recuperación de variedades tradicionales en algunas de sus principales señas de identidad.
La tardana recibe su nombre por ser una de las variedades que más tarda en madurar. Las cepas antiguas que todavía conservaba la familia permitieron recuperar material vegetal para realizar nuevas plantaciones y disponer hoy de un viñedo dedicado íntegramente a esta variedad. La vendimia se realiza manualmente a principios de octubre, cuando finaliza la campaña.
Tras la selección de la uva, el vino fermenta durante 25 días con levaduras autóctonas en barricas y completa después una crianza de seis meses en siete barricas nuevas de roble francés de 500 litros. El resultado es una producción limitada a 2.564 botellas, amparada por la DOP Manchuela.
Vega Tolosa Tardana: la cata
A la vista presenta un color amarillo pajizo, limpio y brillante.
En nariz destacan las notas de hinojo junto a matices minerales que aportan singularidad y complejidad al conjunto.
En boca resulta agradable, fresco y elegante, con una textura equilibrada y una expresión que refleja el carácter de esta variedad recuperada.
Por su estructura, frescura y carácter mineral, resulta especialmente apropiado para acompañar pescados, mariscos, arroces y quesos frescos o semicurados, una combinación que permite disfrutar de su carácter gastronómico y de la singularidad de esta variedad.
Vega Tolosa Tardana representa una forma de mantener vivo el patrimonio vitícola de la Manchuela a través de una variedad que estuvo cerca de desaparecer y que hoy encuentra una nueva oportunidad en un vino ecológico, de producción limitada y elaborado con una clara apuesta por la identidad del territorio.
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