La recogida del Airén entra en su tramo final con buena sanidad y calidad, mientras los primeros balances muestran diferencias importantes de producción entre municipios.
La vendimia 2026 está prácticamente terminada en buena parte de la Denominación de Origen La Mancha antes incluso de que acabe septiembre. Quedan por entrar en algunas bodegas variedades minoritarias de ciclo tardío, como la cabernet sauvignon, pero la recogida de la variedad airén marca ya el cierre de una campaña que comenzó antes de lo habitual y avanzó con especial rapidez durante agosto.
El adelanto se hizo evidente desde el principio. Chardonnay, moscatel o verdejo comenzaron a generalizar su recolección desde finales de julio, una fecha poco habitual incluso para unas vendimias que durante los últimos años vienen adelantando progresivamente su calendario.
El calor se ha mantenido además durante prácticamente toda la campaña. Las altas temperaturas obligaron a adaptar horarios y concentrar parte del trabajo durante la noche, tanto para preservar las condiciones de la uva como para reducir la exposición de los vendimiadores a las horas más calurosas.
Pese a esa rapidez, las bodegas están recibiendo una uva con buen estado sanitario y equilibrio entre grado Baumé y acidez. El presidente de la DO La Mancha, Carlos David Bonilla, destaca que la materia prima ha llegado “sanitariamente muy bien” y confía en que estas condiciones permitan elaborar “unos excelentes vinos de la cosecha 2026”.
El Airén compensa parte de las mermas de las variedades tempranas
Una de las principales incógnitas de la campaña estaba precisamente en el comportamiento del Airén. Cuando comenzó su recogida a finales de agosto, las primeras variedades vendimiadas apuntaban a rendimientos inferiores a los del año anterior, aunque con buenas expectativas de calidad.
Ahora, con buena parte del Airén ya en bodega, el Consejo Regulador observa que su comportamiento ha permitido compensar en algunas zonas parte de aquellas mermas iniciales.
Todavía no existe un balance definitivo de cosecha y las diferencias territoriales son importantes. Según las estimaciones recopiladas por la DO La Mancha, municipios como Socuéllamos y Tomelloso, en Ciudad Real, o Villarrobledo, en Albacete, podrían cerrar la campaña con descensos cercanos al 10 % respecto a 2025.
La situación es distinta en otras zonas. En la Mancha toledana, localidades como Corral de Almaguer o La Puebla de Almoradiel presentan mejores rendimientos, mientras que en San Clemente, en Cuenca, se espera incluso una cosecha superior en determinadas parcelas, especialmente en regadío.
A comienzos de septiembre, la Organización Interprofesional Vitivinícola de Castilla-La Mancha situaba provisionalmente la cosecha regional alrededor de los 19 millones de hectolitros de vino y mosto, prácticamente en línea con los 19,2 millones de la campaña anterior. Entonces, el comportamiento final de las variedades mayoritarias y especialmente del Airén era una de las principales variables pendientes para ajustar esa estimación.
El Airén vuelve a responder ante un verano de temperaturas extremas
Las altas temperaturas de este verano han afectado especialmente a las variedades de maduración más temprana. El Airén, recogido posteriormente, ha mostrado una respuesta diferente.
Miguel Luis Casero, vocal del Consejo Regulador por COAG-IR, señala que las variedades que se vendimian durante agosto han acusado especialmente el calor, mientras que el Airén está terminando la campaña con buenos parámetros de grado, calidad y sanidad.
Su comportamiento vuelve a situar en primer plano la capacidad de adaptación de una variedad estrechamente vinculada al viñedo manchego y acostumbrada a condiciones de sequedad y altas temperaturas.
La campaña deja así una imagen distinta a la que ofrecía en sus primeras semanas: las mermas observadas inicialmente no se han trasladado de la misma manera a todo el territorio y el Airén ha mejorado el balance en numerosas explotaciones.
Con el fin de la vendimia en la DO La Mancha prácticamente cerrada antes de octubre, las bodegas comienzan ya a centrarse en las elaboraciones de la nueva añada. La DO La Mancha prevé presentar sus vinos jóvenes 2026 en Madrid a finales de noviembre, cuando buena parte de las bodegas dispondrá ya de los primeros vinos de una de las cosechas más tempranas de los últimos años.













