La bodega familiar de Madridejos refuerza su modelo de viticultura sostenible con viñedos ecológicos, energías renovables y variedades autóctonas como la verdoncho.
a sostenibilidad se ha convertido en uno de los grandes ejes de transformación del sector vitivinícola, y cada vez son más las bodegas que apuestan por modelos de producción ligados al territorio, el ahorro de recursos y las nuevas demandas del consumidor. En esa línea se sitúa Del Álamo Family Vineyards, proyecto familiar ubicado en Madridejos (Toledo) que ha logrado reducir el consumo de agua en más de un 75% gracias a sistemas de riego inteligentes y una gestión sostenible del viñedo.
La bodega, cuyos orígenes se remontan a 1933 con la plantación de los primeros viñedos familiares, ha evolucionado durante las últimas décadas hacia un modelo centrado en la viticultura ecológica y las producciones diferenciadas. En 2020 inició además la construcción de su propia bodega, finalizada este mismo año, consolidando así un proyecto que actualmente lidera la tercera generación de la familia Cuéllar del Álamo.
Uno de los pilares de Del Álamo Family Vineyards es precisamente su compromiso medioambiental. La totalidad de sus viñedos cuenta con certificación ecológica y la bodega aplica prácticas sostenibles orientadas a eliminar productos químicos de síntesis y favorecer la biodiversidad. A ello se suma el uso de energías renovables y el proceso de obtención de la certificación SWFCP, centrada en reconocer a bodegas comprometidas con la lucha contra el cambio climático.
Variedades autóctonas y vinos adaptados al consumidor actual
Junto a su apuesta ambiental, la bodega trabaja en una línea de vinos ecológicos y veganos que combina variedades autóctonas con otras internacionales. Entre ellas destaca la verdoncho, una variedad minoritaria vinculada históricamente a Castilla-La Mancha que forma parte de la identidad diferencial del proyecto.
El modelo de Del Álamo Family Vineyards busca además mantener un fuerte vínculo con el entorno rural a través de la generación de empleo, la colaboración con proveedores locales y distintas iniciativas culturales y educativas ligadas al territorio.
Durante la visita realizada esta semana a las instalaciones de la bodega, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, destacó el papel de este tipo de proyectos familiares dentro de la modernización del sector vitivinícola regional y su contribución al desarrollo del medio rural.
TE PUEDE INTERESAR : Qué ver en Toledo provincia: una escapada entre historia, pueblos con encanto y vino
















