La región mejora su facturación exterior gracias a la subida de precios, en un contexto de ligera caída del conjunto nacional.
Las exportaciones españolas de vino y productos vitivinícolas cerraron 2025 con una ligera caída tanto en valor como en volumen. Un escenario de desaceleración general en el que Castilla-La Mancha destaca como una de las regiones que mejor resiste, logrando aumentar su facturación exterior a pesar de vender prácticamente el mismo volumen de vino.
En el conjunto nacional, las ventas al exterior descendieron un 1,9% en valor y un 1,5% en volumen, con una leve bajada del precio medio. Sin embargo, el comportamiento por comunidades autónomas ha sido desigual, con claras diferencias entre regiones productoras según los últimos datos disponibles hasta noviembre de la AEAT, analizados por Del Rey AWM.
Castilla-La Mancha, crecimiento apoyado en el precio
Castilla-La Mancha cerró el periodo con un aumento de facturación cercano a los 30 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 3,2% en valor, a pesar de que el volumen exportado apenas varió (+0,2%). La clave ha estado en la mejora del precio medio, que pasó de 0,65 a 0,67 euros por litro, un incremento pequeño en apariencia, pero muy significativo al aplicarse sobre grandes volúmenes de venta.
Este comportamiento confirma el peso estratégico de la región en el comercio exterior del vino. Castilla-La Mancha se mantiene como la primera comunidad exportadora en volumen, con más de 1.400 millones de litros vendidos, y también lidera el ranking por valor, superando los 950 millones de euros en facturación.
El granel sigue siendo clave en la región
El crecimiento de las exportaciones manchegas se apoya principalmente en el vino a granel, que representa cerca del 60% del total exportado por la región. En 2025, este segmento aumentó su facturación en más de 18 millones de euros, pese a que el volumen se mantuvo prácticamente estable.

También contribuyeron al balance positivo los espumosos y los mostos, mientras que las exportaciones de vinos envasados se mantuvieron estables. Un comportamiento que refleja cómo, en un año de menor producción, la revalorización del producto ha sido determinante para sostener los ingresos.
Contexto de contrastes territoriales
Mientras Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana mejoraron sus cifras, otras regiones como Cataluña y La Rioja registraron descensos relevantes en valor, principalmente por la caída del volumen exportado. El mapa exportador español muestra así realidades muy distintas, condicionadas por el tipo de producto y los mercados de destino.
En este escenario, Castilla-La Mancha vuelve a confirmar su papel como uno de los pilares del vino español en los mercados internacionales, apoyándose en volumen, competitividad y una progresiva mejora del valor medio de sus exportaciones.
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