Récord de bodegas españolas certificadas con el sello ‘Sustainable Wineries for Climate Protection’ en 2025.
El compromiso del sector vitivinícola español con la sostenibilidad medioambiental no deja de crecer. A lo largo de 2025, 13 nuevas bodegas han obtenido el certificado Sustainable Wineries for Climate Protection (SWfCP), lo que eleva a 127 el número total de bodegas certificadas en toda España. Esta cifra duplica la registrada al cierre de 2022, consolidando al sello como la referencia nacional en sostenibilidad para el sector.
Entre las nuevas bodegas certificadas este año figuran nombres destacados como Grandes Vinos, Bodegas Costers del Sió, Bodegas Presas Ocampo, Bodegas Insulares Tenerife, Bodega La Viña, Tinto Pesquera, Bodegas Habla, Condado de Haza, Marqués de Cáceres (Rueda), Campoameno (Manzanares), Pradorey, Legaris y Bodegas Bilbaínas.
Este certificado, promovido por la Federación Española del Vino (FEV), evalúa el desempeño ambiental de las bodegas en cuatro pilares clave: reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, eficiencia energética y uso de energías renovables, gestión sostenible del agua y reducción de residuos. Desde 2023, las nuevas solicitudes se tramitan bajo el renovado esquema integral SWfCP, que refuerza aún más los estándares de sostenibilidad.
Además de las nuevas adhesiones, varias bodegas han renovado su certificación mejorando sus indicadores, en línea con la filosofía de mejora continua que promueve el sello. Cabe recordar que el proceso incluye auditorías periódicas que garantizan la evolución y el compromiso real con la sostenibilidad.
La FEV lanzó esta iniciativa en 2016 como la primera y única certificación específica para bodegas centrada en sostenibilidad medioambiental. Su crecimiento sostenido, con récords anuales de nuevas incorporaciones como los 24 nuevos certificados de 2022, refuerza el posicionamiento de SWfCP como una herramienta clave para la transformación verde del vino español.
Hierbas Familia Marí Mayans, de Ibiza, conquista al jurado por su calidad, autenticidad y proyección internacional.
¿Es este el mejor licor de hierbas de España en 2025? El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha concedido el Premio Alimentos de España a la Mejor Bebida Espirituosa con Indicación Geográficaa Hierbas Familia Marí Mayans, una referencia emblemática de la IGP Hierbas Ibicencas elaborada por la empresa Aromáticas de Ibiza.
El jurado ha valorado especialmente su capacidad para evocar los aromas y el estilo de vida ibicenco, su elaboración artesanal y sostenible, y su papel clave en la proyección internacional del sabor de Ibiza. Fundada en 1880, la empresa familiar Marí Mayans une tradición y modernidad, manteniendo un firme compromiso con los productores locales y con el entorno de la isla.
Esta bebida, que representa la esencia del Mediterráneo, ha sido reconocida por su elegancia, equilibrio y altísima calidad. Su elaboración combina métodos tradicionales con prácticas sostenibles. Actualmente, Aromáticas de Ibiza es el principal productor de la IGP Hierbas Ibicencas, con una amplia presencia en mercados internacionales.
La edición 2025 del galardón ha contado con la participación de ocho muestras, evaluadas mediante una cata sensorial y un análisis detallado de la memoria empresarial. El jurado estuvo compuesto por expertos de la Real Academia de Gastronomía, la Unión de Catadores de España, Espirituosos de España y representantes de la administración pública.
Este premio, en su tercera convocatoria desde su creación en 2023, reconoce la excelencia organoléptica, la sostenibilidad, la innovación y el impacto positivo en el desarrollo rural de las bebidas con calidad diferenciada.
Con este galardón, Hierbas Familia Marí Mayans consolida su posición como el mejor licor de hierbas de España en 2025, como referente de la tradición licorera balear, y como embajadora del Mediterráneo más auténtico.
Un estudio reciente revisa décadas de evidencia sobre el consumo moderado de vino en el contexto de la dieta mediterránea, lejos de los extremos y del alarmismo.
El debate sobre el consumo de alcohol vuelve a la mesa. Y esta vez, lo hace desde la moderación, la ciencia y el contexto. Un artículo publicado enJournal of Epidemiology and Public Health plantea que no es lo mismo beber que saber beber, y que quizá el problema no está tanto en el vino como en cómo, cuánto y cuándo lo consumimos.
¿Existe un nivel de consumo de alcohol que no suponga un riesgo para la salud? En los últimos años, la respuesta institucional ha sido clara: no. Campañas sanitarias, organismos internacionales y algunas investigaciones han consolidado la idea del “no safe level”, es decir, que cualquier cantidad de alcohol es potencialmente perjudicial.
Sin embargo, la ciencia no siempre habla en titulares rotundos. Según el artículo “A glass of wine with my dinner? A narrative” (2025), firmado por investigadores de universidades en Australia, Croacia y Francia, aún existe una corriente de evidencia que matiza ese mensaje. En ella se destaca que un consumo bajo y responsable de vino, dentro de un estilo de vida saludable y como parte de la dieta mediterránea, podría asociarse con una menor mortalidad y mejor salud cardiovascular.
El estudio no niega los riesgos del alcohol. De hecho, reconoce que el etanol es un carcinógeno reconocido por la OMS. Pero también recuerda que la forma de beber importa. Y que las diferencias entre quienes consumen vino de forma diaria, con moderación y durante las comidas —como tradicionalmente ocurre en países mediterráneos—, y quienes lo hacen en atracones de fin de semana, no son sólo culturales: también se reflejan en los datos.
En particular, se hace hincapié en el llamado patrón mediterráneo de consumo: pequeñas cantidades, con alimentos, repartidas a lo largo de la semana y sin episodios de consumo excesivo. Según el trabajo, este patrón se ha relacionado con una menor incidencia de enfermedades como la diabetes tipo 2, ciertos tipos de cáncer, deterioro cognitivo y enfermedades cardiovasculares, especialmente en mayores de 50 años.
La clave, insisten los autores, está en el conjunto. No es el vino por sí solo, sino su lugar en una dieta rica en vegetales, cereales integrales, grasas saludables y una vida activa. Lo que hoy llamaríamos “contexto”. Y sobre todo, advierten que estas conclusiones no deben utilizarse para promover el inicio del consumo de alcohol en personas abstemias, ni como excusa para justificar hábitos nocivos.
En paralelo, en España ya se está desarrollando un gran ensayo clínico (el UNATI Study) que evaluará durante cuatro años los efectos del consumo moderado de vino dentro de una dieta mediterránea. Será, dicen, el primer estudio de este tipo con metodología aleatoria y seguimiento a largo plazo. Y podría aportar más claridad en un terreno donde la confusión sigue reinando.
La región gestionará ayudas europeas para reestructuración de viñedos y mejora de bodegas entre 2026 y 2027, en una apuesta por reforzar el sector vitivinícola.
Buenas noticias para el campo manchego. El Ministerio de Agricultura ha anunciado el reparto de más de 195 millones de euros destinados al sector vitivinícola a través de la Intervención Sectorial de la PAC, y Castilla-La Mancha se lleva una tajada importante: 75,2 millones de euros para apoyar la reestructuración de viñedos y la modernización de bodegas e infraestructuras entre 2026 y 2027.
Este nuevo impulso busca fortalecer el viñedo español en dos líneas clave: por un lado, la reconversión y reestructuración de viñedos (con una dotación total de 105,9 millones) y por otro, las inversiones en instalaciones de transformación y comercialización (con otros 89,2 millones).
Fuente y elaboración: MAPA.
En concreto, para Castilla-La Mancha se han asignado 32,1 millones para reestructuración en 2026 y 18,7 millones para 2027. En cuanto a la modernización de bodegas e infraestructuras, la región recibirá 18,9 millones en 2026 y 5,5 millones en el ejercicio siguiente.
Con 62 operaciones aprobadas, Castilla-La Mancha es la segunda comunidad con más proyectos beneficiarios, sólo por detrás de Castilla y León. Una señal clara de la vitalidad y ambición del sector vitivinícola manchego.
La Denominación de Origen Valdepeñas ha firmado hoy sus nuevos estatutos, marcando un punto de inflexión tras años de crisis, polémicas internas y la intervención directa de la Junta de Castilla-La Mancha. El acto oficial, celebrado en el Palacio de Fuensalida, abre una nueva etapa en la gobernanza del vino valdepeñero.
Una crisis prolongada y una intervención sin precedentes
Durante los últimos cuatro años, la DO Valdepeñas ha atravesado una serie de conflictos: desde la polémica por el etiquetado acusada de fraude (ver «A vueltas con la polémica del etiquetado de la DO Valdepeñas»), hasta el abandono del sector productor de la interprofesional y la posterior liquidación de la misma según recogimos en «Liquidación de la Interprofesional DO Valdepeñas, ¿buena o mala noticia?». Estos hitos provocaron que la Junta de Castilla‑La Mancha tomara las riendas de la gestión interprofesional, una medida extraordinaria hasta hoy mismo.
Falta de consenso y negociación interrumpida
En un intento por reconducir la situación, las organizaciones agrarias propusieron a mediados de 2021 un borrador —ya con avances en el diálogo— que aspiraba a desbloquear la gobernanza interna (véase «Avances en la búsqueda del diálogo perdido en la DO Valdepeñas»). No obstante, las profundas divisiones entre productores y bodegas demoraron considerablemente su aprobación.
Firma de los nuevos estatutos
El Palacio de Fuensalida ha sido hoy el lugar elegido para escenificar un hito que muchos en el sector califican de histórico. Allí se han reunido representantes institucionales y agentes del sector para rubricar el nuevo marco estatutario que busca relanzar la Interprofesional de Vinos de Valdepeñas.
El evento ha contado con una destacada presencia institucional, encabezada por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, junto al alcalde de Valdepeñas. También han estado presentes los representantes de las entidades constituyentes: Ángel Villafranca, por Cooperativas Agro-Alimentarias; José María Fresneda, por ASAJA; Julián Morcillo, por UPA; José Vicente Montoya, por COAG; Félix Solís Yáñez, por la Asociación de Empresarios Vitivinícolas de Valdepeñas (ASEVI); José García Carrión, por la Asociación Vitivinícola Industrial de Valdepeñas (AVIVAL), y José Manuel Corrales Carrero, por la Asociación Maestros del Vino.
Foto de familia con los representantes institucionales en la firma de los nuevos estatutos de la DO Valdepeñas.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha destacado que “con el buen entendimiento que va a imperar en este próximo tránsito que vamos a desarrollar y con el buen hacer solo podemos ganar todos: los viticultores, las empresas y las cooperativas que trabajen en el mundo del vino, pero también será motivo de orgullo y de satisfacción de la administración local, provincial y regional”.
El consejero ha indicado que la Denominación de Origen Valdepeñas “no es una denominación de origen muy grande, pero sí que es muy importante en la concepción del vino, de lo que ha sido el vino para España, para el mundo y, sobre todo, para nuestra región. Por lo tanto, creo que es motivo de satisfacción el que nuevamente podamos reunirnos para conseguir poner en marcha una Interprofesión”.
Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha destacado el valor del consenso alcanzado tras años de dificultades: “El problema no está realmente en el conflicto, sino en si existen o no cauces para ir canalizándolo, organizándolo. En eso consiste el sistema democrático”. García-Page ha valorado que, si bien los conflictos son naturales en un sistema abierto, lo fundamental es contar con mecanismos para resolverlos, como es el caso de esta renovación estatutaria.
La nueva DO Valdepeñas
La «nueva» DO Valdepeñas, según datos de la campaña 23/24, tiene inscritas 12.171 hectáreas en la zona de producción de Vinos de Valdepeñas, que incluye las parcelas y subparcelas de 10 localidades de la provincia de Ciudad Real: Valdepeñas, Santa Cruz de Mudela, Moral de Calatrava, Alcubillas, San Carlos del Valle, Torrenueva, Alhambra, Granátula de Calatrava, Montiel y Torre de Juan Abad.
Los agricultores que la forman rondan los 1.500 y la mayor parte de las variedades del viñedo amparado por la D.O. Valdepeñas corresponden a uva Airén (blanca) y Cencibel (tinta), aunque también están autorizadas las blancas: Macabeo, Chardonnay, Verdejo, Sauvignon Blanc y Moscatel de Grano Menudo; y las variedades tintas: Garnacha tinta, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Petit Verdot.
BWW vuelve en febrero a Fira de Barcelona con un programa que combinará negocio, tradición familiar e innovación en el sector vitivinícola.
Barcelona Wine Week 2026, uno de los salones de referencia del vino español, se celebrará del 2 al 4 de febrero en el recinto Montjuïc de Fira de Barcelona con el espacio expositivo prácticamente completo. El evento contará con la participación de cerca de 1.300 bodegas y más de 85 Denominaciones de Origen, llegando a plantearse como la gran cita internacional para los profesionales del sector vitivinícola.
Entre las bodegas que ya han confirmado su presencia en Barcelona Wine Week 2026 están nombres tan reconocidos como González Byass, Codorníu, Freixenet, Juvé & Camps, Barbadillo o Grandes Pagos de España. De hecho, el 95 % de las empresas que participaron en la anterior edición repetirán, lo que demuestra la confianza del sector en esta feria como plataforma para hacer negocio y abrir nuevos mercados.
La organización de BWW, según ha anunciado en un comunicado, tiene previsto invitar a un millar de compradores nacionales de grandes superficies, tiendas especializadas y el canal horeca, así como a más de 800 compradores internacionales de mercados clave como Estados Unidos, Reino Unido, China o el Sudeste Asiático.
Además del área expositiva, la feria contará con un programa de actividades que pondrá el foco en el factor humano del vino. Se destacará el papel de las grandes sagas familiares del sector, con charlas y mesas redondas protagonizadas por generaciones de bodegueros que han mantenido viva la tradición vitivinícola. También habrá espacio para la innovación, con temas como la inteligencia artificial en la industria del vino o cómo mejorar la experiencia del cliente.
Como en ediciones anteriores, Barcelona también vivirá la feria más allá del recinto con el programa “BWW likes the city”, que incluirá actividades en comercios, restaurantes y espacios culturales para llenar la ciudad de experiencias vinculadas al vino.
Con una previsión de más de 26.000 visitantes profesionales, BWW 2026 se perfila como una edición de récord.
Los vinos de Castilla-La Mancha vuelven a destacar a nivel nacional con cuatro medallas de oro en la 9ª edición del Concurso Nacional de Vinos de Pequeñas Denominaciones de Origen, celebrado en Cangas del Narcea (Asturias). La calidad y la singularidad de las bodegas manchegas se consolidan entre las más reconocidas del país.
Castilla-La Mancha ha sido una de las grandes protagonistas en la última edición del Concurso Nacional de Vinos de Pequeñas D.O.’s, que tuvo lugar el pasado 27 de junio en el Parador Nacional del Monasterio de Corias, en la localidad asturiana de Cangas del Narcea. Este certamen, que busca visibilizar el talento vitivinícola de las denominaciones menos conocidas, ha otorgado cuatro medallas de oro a vinos castellanomanchegos.
Tres de estos galardones han sido para la bodega Pagos de Familia Vega Tolosa, situada en la Pequeña D.O. Manchuela. Sus vinos premiados fueron: Finca Los Halcones, un 100% Bobal en la categoría de tintos con 12 o más meses de crianza; Bobal Icon, también monovarietal, en la categoría de tintos con menos de 12 meses; Vega Tolosa Albilla, un blanco con crianza que destaca por recuperar esta variedad de ciclo temprano.
El cuarto oro ha recaído en Lahar de Calatrava de Bodegas Naranjo, un blanco joven elaborado con Sauvignon Blanc que representó por primera vez a la nueva PequeñaD.O. Campo de Calatrava, única región vinícola peninsular sobre suelo volcánico, reforzando el potencial emergente de esta zona vinícola.
En total, más de un centenar de referencias de 71 Pequeñas D.O.’s participaron en esta edición, que también coronó como mejor vino absoluto al Viña Frontera Tinto Dulce de la Pequeña DO El Hierro, con 96 puntos gracias a su complejidad y elegancia.
Relevancia territorial y social
Este certamen no sólo destaca la calidad de los vinos, sino que pone en valor el papel clave de las pequeñas denominaciones en la dinamización económica y social de la España rural. Las Pequeñas D.O.’s contribuyen a frenar la despoblación, mantener los cultivos tradicionales y prevenir incendios forestales, además de potenciar el enoturismo como motor económico.
La campaña 2024/25, que abarca hasta julio de 2025, muestra una notable subida en los precios del vino blanco y tinto en España.
La campaña vitivinícola 2024/25 —que va desde el 1 de agosto de 2024 hasta el 31 de julio de 2025— mantiene una tendencia al alza en los precios del vino en España, según el último boletín del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. El informe correspondiente a la semana 26 (del 23 al 29 de junio de 2025) revela incrementos tanto en el vino blanco como en el tinto, en comparación con el mismo periodo de campañas anteriores.
El vino blanco se posiciona como el protagonista de esta campaña con un precio medio de 48,63 €/hl, lo que supone un incremento del 5,58% respecto al mismo periodo del año anterior y un 38,09% más que la media de las últimas cinco campañas. En la última semana analizada, el precio se situó en 48,73 €/hl, con una subida semanal del 0,21%.
Por su parte, el vino tinto también muestra una evolución positiva. Su precio medio en lo que va de campaña alcanza los 44,72 €/hl, con un aumento del 7,54% interanual y del 9,31% respecto a la media quinquenal. Sólo en la última semana, el valor del tinto subió un 3,39%, situándose en 46,03 €/hl.
Estos incrementos reflejan un repunte en la cotización del vino a granel, en un contexto marcado por una producción más ajustada y una demanda estable tanto en el mercado nacional como en las exportaciones.
Según datos del Directorio Central de Empresas (DIRCE) del Instituto Nacional de Estadística (INE), España cuenta con 3.925 bodegas registradas repartidas en una extensa diversidad de denominaciones de origen. La evolución del mercado, con un consumidor cada vez más exigente y una mayor apuesta por la calidad y la sostenibilidad, está transformando el panorama vitivinícola del país.
Sólo nueve profesionales han conseguido en 2025 superar el exigente examen de Master Sommelier, una de las distinciones más prestigiosas del mundo del vino.
La edición de este año del programa de certificación organizado por The Court of Master Sommeliers ha supuesto un hito para el vino español, y es que Roberto Durán se ha convertido en el primer español en alcanzar el codiciado título de Master Sommelier. Este reconocimiento, reservado a los mejores profesionales del servicio del vino en restaurantes y hoteles, solo lo han obtenido 291 personas en todo el mundo desde que se celebraron los primeros exámenes en 1969.
El logro de Durán no es aislado, comparte esta promoción de 2025 con otros ocho profesionales de la sumillería internacional —Agnieszka Swiecka, Jan Van Heesvelde, Tony Lécuroux, Fabien Mène, Jonathan Gouveia, Sotiris Neophytidis, Andreas Rosendal y Stephen Towler—, quienes han superado uno de los exámenes más exigentes del sector. Esta edición destaca, además, por otras tres primicias nacionales: la polaca Swiecka, el chipriota Neophytidis y el sueco Rosendal también son los primeros de sus respectivos países en obtener el título.
Un reconocimiento reservado a la excelencia
El examen para obtener el título de Master Sommelier se divide en tres partes, cada una de las cuales requiere una puntuación mínima del 75 % para ser superada. La primera es una prueba teórica oral, en la que el candidato debe demostrar un conocimiento profundo sobre viticultura, regiones vinícolas, variedades de uva, maridajes, así como sobre cerveza, licores y otras bebidas. La segunda parte es una cata a ciegas, donde el aspirante debe identificar seis vinos —tres blancos y tres tintos— especificando su variedad, origen, añada y características, todo ello en un tiempo máximo de 25 minutos y de forma exclusivamente oral. Por último, la parte de servicio evalúa al candidato en un entorno simulado de restaurante, donde debe mostrar habilidades técnicas y sociales en la atención al cliente, incluyendo decantación, recomendaciones y resolución de situaciones en tiempo real. Una vez se aprueba una de las tres pruebas, el candidato dispone de un máximo de tres años para superar las restantes; de lo contrario, deberá comenzar el proceso desde el principio.
Del azar al reconocimiento internacional
Roberto Durán inició su carrera en el mundo del vino casi por casualidad. Estudiante de Económicas, recaló en Mallorca en 1997, donde comenzó a trabajar como ayudante de camarero en el restaurante de Miguel Ángel Prieto, quien ese año fue elegido Mejor Sumiller de España. Allí, tuvo que reemplazar a la sumiller del local y se enfrentó al caos de una bodega desorganizada. Ese fue el inicio de un camino que le llevaría a abandonar la universidad y apostar por el vino como forma de vida.
Con los años, Durán ha cosechado importantes reconocimientos, como el de Mejor Sumiller de España en 2015 y Mejor Sumiller Internacional en Cava 2019. Su carrera le llevó a establecerse en Londres, donde actualmente trabaja en el prestigioso club vinícola 67 Pall Mall, considerado uno de los más exclusivos del mundo. Allí fue donde comenzó su preparación con The Court of Master Sommeliers y donde ha logrado alcanzar la cima de su profesión.
Una certificación con proyección global
Fundada en 1977, The Court of Master Sommeliers ofrece un itinerario de formación compuesto por cuatro niveles: Certificado Introductorio, Certificado, Avanzado y Master Sommelier. El programa está diseñado para profesionales de la hostelería que desempeñan su labor en restaurantes, hoteles, clubes o bares de vinos, y pone el foco en el conocimiento técnico, la capacidad de venta y el servicio formal de alta gama.
Hasta este año, ningún profesional español había logrado el título de Master Sommelier. Sí lo han hecho en cambio algunos compatriotas con eltítulo paralelo de Master of Wine, como Pedro Ballesteros, Fernando Mora, Almudena Alberca, Andreas Kubach o Álvaro Ribalta, orientado más a la producción, análisis y comunicación del vino.
Con su incorporación a la élite de la sumillería mundial, Roberto Durán abre un nuevo camino para los profesionales del vino en España y consolida la proyección internacional del talento nacional en el sector.
La nueva bodega está plenamente integrada en el paisaje de Ribera del Duero y comprometida con la sostenibilidad.
Bodegas La Horra, situada en La Horra (Burgos) en plena Ribera del Duero y propiedad del Grupo Roda, ha inaugurado recientemente su nueva bodega tras invertir 9,5 millones de euros bajo criterios de sostenibilidad, integrada en el paisaje e inspirada en la arquitectura tradicional de las bodegas de la zona.
En concreto, la bodega, proyectada por la Premio Nacional de Arquitectura 2021, Carme Pinós, supone la consolidación del proyecto de Bodegas La Horra, que empezó su andadura en 2009. En una primera fase, se levantó la nave de elaboración para vinificar las primeras añadas de Corimbo y Corimbo I, en una segunda, finalizada en 2015, se construyó la zona de crianza y el botellero y en 2023, se inició la tercera fase, junto con el Estudio Carme Pinós, que culmina este viernes, según informa en un comunicado.
«Tras 16 años desde que iniciáramos nuestra andadura en Ribera de Duero, encontrando una zona vitivinícola inigualable para la elaboración de tempranillo, hoy damos un gran paso al inaugurar la bodega definitiva, sostenible y de alta eficiencia energética y que nuestro equipo, junto a Carme Pinós y su estudio, han desarrollado a la perfección. La nueva bodega refuerza nuestra presencia en Ribera del Duero, con la que esperamos, además, contribuir al desarrollo económico en la zona», ha señalado el presidente del Grupo Roda, Mario Rotllant, durante la puesta de largo de la nueva bodega.
Por su parte, el director general de Grupo Roda, Agustín Santolaya, ha señalado que Corimbo y Corimbo I «recogen cada detalle de este magnífico entorno, un paisaje formado por lomas de suelos pobres y calizos, coronadas por pinares y llenas de plantas aromáticas».
La arquitecta y premio Nacional de Arquitectura 2021, Carme Pinós, ha calificado de «reto maravilloso» este encargo de «crear un edificio dentro de un paisaje». «Mi idea es que la arquitectura forme parte del entorno sin imponerse, casi en simbiosis con la tierra. Me he inspirado en la historia de la construcción de las bodegas en esa zona y gracias a eso he llegado a hacer un proyecto coherente con la identidad del lugar», ha señalado.
La nueva bodega se sitúa en la parte norte de la finca, junto a un extenso pinar, y ocupa una superficie de 4.700 metros cuadrados, dedicados a la elaboración, crianza y embotellado de los vinos Corimbo y Corimbo I. Así, las naves existentes, construidas en fases anteriores, funcionarán como centro logístico.
El espacio se presenta como una obra sobria y elocuente, excavada parcialmente en una ladera orientada al sur. Su integración en el paisaje se basa en el esquema tradicional de las bodegas subterráneas de la Ribera del Duero, combinando raíces históricas con innovación contemporánea.
De esta forma, el edificio, semienterrado, se beneficia de la geotermia para mantener una temperatura constante sin intervención mecánica. La cubierta, en forma de gran teja invertida de hormigón visto, se adapta a las curvas de nivel del terreno y acogerá un jardín de plantas autóctonas.