Calor, sequía, conejos y las heladas de marzo reducen los rendimientos en las primeras parcelas recolectadas.
La vendimia 2026 ha comenzado en Ciudad Real antes de lo habitual y las primeras parcelas recolectadas ya muestran rendimientos inferiores a los del pasado año. ASAJA Ciudad Real apunta a la falta de precipitaciones, las altas temperaturas, los daños provocados por los conejos y las heladas de finales de marzo como principales causas de esta merma.
Los primeros trabajos de vendimia comenzaron durante los últimos días de julio y primeros de agosto, situando esta campaña entre las vendimias más tempranas que se recuerdan en la provincia.
Tras casi dos semanas de recolección en distintas zonas productoras, ya se están vendimiando variedades como moscatel, verdejo, chardonnay y sauvignon blanc, mientras que esta semana está previsto que se generalice la recogida de tempranillo y macabeo.
Aunque todavía es pronto para cuantificar la producción final, los viticultores ya están constatando una reducción de los rendimientos respecto a 2025, especialmente acusada en determinadas zonas.
Calor y falta de agua reducen los rendimientos
La falta de precipitaciones y las altas temperaturas de los últimos meses están condicionando la cosecha. Las parcelas de secano llevan meses sin recibir aportes de agua suficientes, mientras que en regadío las menores dotaciones disponibles también dificultan cubrir las necesidades del cultivo.
Este estrés hídrico, unido al calor, ya se está reflejando en los rendimientos de las primeras parcelas vendimiadas.
Parcelas que no se vendimiarán por los daños de los conejos
A esta situación se suma la creciente incidencia de los conejos, especialmente en los viñedos tradicionales cultivados en vaso.
ASAJA Ciudad Real señala que existen parcelas con producciones por debajo de los 1.000 kilos por hectárea. En algunos casos, la escasa cosecha no permite siquiera cubrir los costes de recolección, por lo que no llegarán a vendimiarse.
También están apareciendo ahora las consecuencias de las heladas registradas a finales de marzo. El denominado “hielo silencioso” dañó los primeros brotes y sus efectos se observan en cepas que presentan brotación y masa vegetativa, pero muy poca carga de fruto.
La menor cosecha pone el foco en el precio de la uva
El conjunto de estos factores está dejando rendimientos muy desiguales y reduciendo las expectativas productivas con las que comenzó la campaña. Ante esta situación, los viticultores están agilizando la recolección para evitar que las condiciones meteorológicas provoquen nuevas pérdidas.
ASAJA Ciudad Real considera que esta menor producción debe tenerse en cuenta a la hora de fijar los precios de la uva, especialmente ante un nivel de existencias inferior al del pasado año.
La organización reclama precios acordes con la situación de la cosecha y los costes de producción y recuerda que debe cumplirse la Ley de la Cadena Alimentaria para evitar operaciones por debajo de los costes asumidos por los viticultores.
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